Integramos la sostenibilidad en la estrategia del negocio y construimos el reporte bajo estándares internacionales, para responder a las exigencias ESG de inversionistas, banca y clientes corporativos.
Le decimos bajo qué régimen está su empresa y qué le falta. Un consultor senior responde dentro de las 24 horas hábiles siguientes.
La sostenibilidad dejó de ser un capítulo del informe anual. Hoy es un requisito de acceso: la banca la evalúa para fijar condiciones, los clientes corporativos la exigen a su cadena de valor y los inversionistas la incorporan a su decisión. Lo que cambia el resultado es que haya datos, metas y trazabilidad, no un relato bien redactado.
Estándares GRI · ISO 26000 · Directrices de la Superintendencia de Sociedades en materia de sostenibilidad.
Plazo de implementación para las empresas obligadas: 31 de mayo de 2027. La Superintendencia evalúa que el sistema opere, no que exista el documento.
ESG son los criterios ambientales, sociales y de gobierno con los que inversionistas y financiadores evalúan a una empresa. La RSE es el enfoque más tradicional de responsabilidad social, ligado a programas e iniciativas.
La diferencia práctica es que ESG exige métricas, metas y trazabilidad, porque alguien externo va a evaluarlas con consecuencias financieras: la banca al fijar condiciones, el cliente corporativo al auditar su cadena y el inversionista al decidir.
Estándares GRI · ISO 26000 · Directrices de la Superintendencia de Sociedades en materia de sostenibilidad.
De la declaración de principios al reporte que un inversionista o un banco puede evaluar.
Evaluación del punto de partida frente a los estándares y frente a lo que exige su sector.
Identificación de los asuntos ESG relevantes para el negocio y para sus grupos de interés.
Objetivos, metas medibles, responsables e indicadores integrados a la gestión.
Construcción del informe de sostenibilidad con trazabilidad de datos y verificabilidad.
Incorporación de las materias fundamentales de responsabilidad social a la operación.
Definición de roles, comités y líneas de reporte hacia la junta directiva.
Preparación de la información que solicitan la banca, los clientes y los inversionistas.
Formación para que la estrategia deje de ser un documento del área y pase a la operación.
Medimos la madurez actual y comparamos con el estándar y con las prácticas del sector.
Consultamos grupos de interés y priorizamos los asuntos que realmente importan al negocio.
Definimos metas, indicadores y responsables, y los integramos a la gestión existente.
Construimos el informe y dejamos instalado el proceso de recolección de datos para el siguiente ciclo.
ESG son los criterios ambientales, sociales y de gobierno con los que inversionistas y financiadores evalúan a una empresa. La RSE es el enfoque más tradicional de responsabilidad social, frecuentemente ligado a programas e iniciativas. La diferencia práctica es que ESG exige métricas, metas y trazabilidad porque alguien externo va a evaluarlas con consecuencias financieras.
La obligatoriedad depende del régimen aplicable y del tipo de sociedad, y viene ampliándose. En la práctica, muchas empresas no obligadas por norma sí lo están por contrato: clientes corporativos, banca e inversionistas lo piden como condición. Conviene evaluar ambos frentes, el normativo y el comercial.
Su empresa del sector real supera el umbral y necesita el sistema completo, auditable y sostenible en el tiempo.
Para entidades vigiladas donde el sistema no es opcional y el supervisor revisa su funcionamiento real.
Prevención del soborno transnacional y de la corrupción, con un programa que la Superintendencia reconozca como efectivo.
El diagnóstico de obligatoriedad no tiene costo ni compromiso. En 24 horas hábiles un consultor senior le dice bajo qué régimen está su empresa y qué le falta.
Sus datos se tratan conforme a la Ley 1581 de 2012. No compartimos información con terceros.